Wednesday, April 12, 2006

EL INTERMEDIO TARDÍO



El Intermedio Tardío (1200-1438) también es llamado periodo de los Estados Regionales Tardíos o de los Reinos y Señoríos. Se inicia con la destrucción del estado imperialista Wari (siglo XIII d.C.) y se prolonga hasta el surgimiento del Tahuantinsuyo o Imperio de los Incas (siglo XV d.C.).

Este periodo se caracteriza por la fragmentación política y cultural del mundo andino. En cada región del Perú surgen diversos reinos y señoríos que tienen un área de influencia focalizada. Son estados o curacazgos militaristas que luchan por consolidarse en sus regiones y ,eventualmente, expandirse para conquistar más valles y comunidades tributarias.

Los reinos más importantes de esta etapa son:
- En la costa: Chimú, Sicán, Chancay, Ishma, Chincha, Chiribaya, Churajón.
- En la sierra: Cuismanco, Yarowilca, Huanca, Chanca, Cusco, Colla, Lupaca.
- En la selva: Chachapoyas.

También proliferaron los señoríos o curacazgos, pequeños pero de gran vocación militarista para defenderse de los reinos que ambicionaban anexarlos a sus dominios. Algunos de estos señoríos son: Tallán (Piura), Colli (Lima), Guancho (Lima), Huarco (Lima), Chupaychu (Huánuco), Pumpu (Junín), Tarama (Junín), Chocorbo (Huancavelica), Asto (Huancavelica), Pokra (Ayacucho), Cunti (Arequipa), Canas y Canchis (Cusco).

Estos reinos y señoríos estaban en constantes conflictos, pero en muchas ocasiones hacían alianzas para enfrentar un peligro común, por ejemplo Chancas, Pokras y Huancas, ante el expansionismo de Pachacútec; y Chimús y Cuismancus, ante los ataques de Túpac Yupanqui.

Otra característica del Intermedio Tardío es la proliferación de urbes fuertemente amuralladas y estratégicamente ubicadas. El ordenamiento y distribución urbana es herencia del viejo imperio Wari. Es por eso los Reinos y Señoríos son llamados también Los Constructores de Ciudades. A esta etapa pertenecen complejos urbanos como Chan Chan (Chimú), Túcume (Sicán), Pachacámac (Isma), Tambo de Mora (Chincha), Kuelap (Chachapoyas), Tantamayo (Yaros), Siquillapucará (Huancas), etc.

A nivel alfarero es importante mencionar que las culturas de esta etapa no alcanzan el grado de refinamiento alcanzado en el Intermedio Temprano. Por ejemplo, en la cerámica se nota una "decadencia artesanal". Los artesanos de esta etapa priorizaron la cantidad, antes que la calidad en el acabado. Sin embargo, algunas manifestaciones artísticas sí se desarrollaron, como la orfebrería de Chimú y Sicán, el tejido en Chancay, o la xilografía en Chincha.

Saturday, June 11, 2005

EL REINO LUPACA

Los lupacas conformaron un poderoso estado aymara al sur-oeste del Lago Titicaca, en la Meseta del Collao (Puno, Perú). Su capital fue Chucuito y estuvo gobernado por una diarquía integrada por los reyes Cari y Cusi, ricos y poderosos señores, poseedores de impresionantes cantidades de cabezas de ganado camélido, en los pastizales del Altiplano.

Este reino es uno de los más importantes para el estudio del Control Vertical de los Pisos Ecológicos en el mundo andino. Gracias a los informes del visitador García Diez de San Miguel, sabemos que los lupacas desarrollaron eficientemente "La Técnica de los Archipiélagos”. Esta consistía en controlar simultaneamente muchas “islas ecológicas”, por parte de un estado cuyo núcleo demográfico y centro de poder podía encontrarse a decenas de kilómetros de distancia. Es característica importante de este modelo el no ejercicio de soberanía o control político-militar de las regiones intermedias que separan el núcleo y los enclaves.

Las “islas ecológicas” o "enclaves" eran colonizadas por mitmaqkuna (ayllus movilizados) que conservaban sus casas y sus derechos en la etnia de origen. Los mitmaqkuna o colonizadores se dedicaban a la producción o aprovechamiento de recursos que por condiciones altitudinales o climáticas en el núcleo no se obtenían. El afán por extender el “archipiélago” era vital pues de ello dependía el acceso a recursos como coca, madera, algodón, maiz, minerales, guano o recursos marinos.

En el caso de los lúpacas, se sabe que sus colonias se encontraban a grandes distancias del Altiplano, su área nuclear. Los lupacas tenían enclaves en Arica, Sama y Moquegua. Sus colonos cultivaban algodón y maíz, recolectaban recursos marinos y guano.

El reino Lupaca fue anexado al Imperio de los Incas, a mediados del siglo XV. Esto no significó su caída o debilitamiento; por el contrario, los señores lupacas mantuvieron mucha riqueza y poder, tanto que sorprendió a los conquistadores españoles que llegaron en el siglo XVI.

EL REINO COLLA


Este reino de origen aymara se ubicó al nor-oeste del Lago Titicaca, en la Meseta del Collao. Su centro principal fue Hatun Colla, donde residía su máximo gobernante, el Zapana Cápac, poderoso señor poseedor de miles de cabezas de llamas y alpacas. La ganadería de camélidos fue la principal actividad económica, y la complementaban con la agricultura de altura, sembrando papa, olluco y quinua.

El Zapana o rey era apoyado por grandes curacas o mallkus que gobernaban a las comunidades. Muchas veces los mallkus collas combatían entre sí, pero generálmente se unían para enfrentar a otros señoríos, como el poderoso Reino Lupaca.

Los collas fueron excelentes arquitectos y talladores de piedra. Las muestras más famosas de esto son las Chullpas de Sillustani, unas gigentescas torres funerarias. En ellas colocaban los cuerpos momificados de sus grandes señores, ataviados con ricos vestidos y ornamentos.

La deidad principal de esta sociedad de lengua aymara fue Tunupa, el temido dios de los volcanes. En su honor hacían sacrificios humanos y grandes fiestas.

Hacia 1450 fueron invadidos por las fuerzas del Inca Pachacútec, quien conquistó el altiplano, después de grandes combates.

Sunday, June 05, 2005

EL REINO CHANCA


El reino Chanca fue un pueblo de agricultores y pastores que dominó valles y punas de Apurímac y Ayacucho. Sus fundadores miticos fueron Uscovilca y Ancovilca, quienes surgieron de la laguna de Choclococha (en Huancavelica), considerada la pacarina sagrada de esta etnia. Estos orígenes se remontan al siglo XIII. cuando quedó destruido el estado imperial Wari. El afán por nuevos valles fértiles y más pastizales incentivaba su expansionismo. Sus temibles guerreros conquistaron varios señoríos hasta establecer su centro principal en Hatun Andahuaylas (Apurímac).

En el siglo XV, cuando gobernaban sus reyes Astoy Huaraca y Tumay Huaraca atacaron a sus vecinos del reino Cusco. Después de algunas victorias fueron derrotados por el príncipe Cusi Yupanqui (Pachacútec) en la decisiva batalla de Yawarpampa en 1438. Esto significó la anexión de sus tierras al naciente Imperio de los Incas.

Imagen: Sondor Raymi, fiesta de los chancas en las ruinas de Sondor, Apurímac. Foto:
Rutas Mágicas.

EL REINO HUANCA

Fue un reino de la sierra central del Perú, dominaron el fértil valle del Mantaro, en el actual departamento de Junín. Su capital fue Siquillapucará (cerca de Jauja), una gran urbe contruida con piedras semilabradas.

Fue un pueblo de agricultores y pastores que estaba en constante conflicto con etnias vecinas, como Taramas y Yauyos, que pretendían invadir sus tierras de cultivo y pastoreo; es por ello que fueron excelentes guerreros y construyeron varias fortalezas.

Veneraban como Pacarina al manantial de Ñawimpuquio y su dios nacional fue Wallallo Carwancho. quien tenía como santuario al templo de Warivilca.

Hacia 1450 se inicó la guerra contra los incas, quienes atacaron con sus mejores ejércitos, dirigidos por el general Cápac Yupanqui, hermano del emperador cusqueño, Pachacútec. Despues de resistir cinco años, los huancas fueron vencidos, su ciudad fue arrasada y sus hombres fueron convertidos en mitayos del Inca.

Imagen: Vivienda en Siquillapucará, la capital de los Huancas.
Foto: Jaujamiperu

EL REINO YAROWILCA

Los yaros se ubicaron en el actual departamento de Huánuco, en la sierra centro-norte del Perú. Su capital fue Tantamayo, una gran ciudad con altos edificios de piedra semilabrada. Adoraron al dios Libiac, dios del rayo, y fueron conquistados por el Inca Túpac Yupanqui en la segunda mitad del siglo XV.

Los "rascacielos" de Tantamayo, Huánuco, Perú.

EL REINO CUISMANCO

La etnia Cuismanco se desarrolló en Cajamarca, en la Sierra Norte del Perú. Formó un poderoso estado que dominó las actuales provincias de Chota, Hualgayoc, Santa Cruz, Cajamarca, Celendin, Contumaza, San Marcos, y Cajabamba.

Tuvieron un famoso dios llamado Catequil, dios del rayo y el trueno, quien tenía un gran templo y oráculo en Huamachuco. También pertenecen a esta cultura las famosas Ventanillas Otuzco, que son tumbas excavadas como cuevas, en los cerros, donde colocaban las momias de sus grandes curacas.

Su rey era llamado Cuismancu Cápac y hacia el año 1460 fue atacado por el ejercito del general cusqueño Cápac Yupanqui, el hermano del Inca Pachacútec. Para poder resistir Cuismancu se confederó con el Reino Chimú, de la costa, que envió tropas en auxilio de su aliado. Largos años de guerra pasaron hasta que en Inca Túpac Yupanqui conquistó a ambos reinos.

Ventanillas de Otuzco, Cajamarca, Perú.

EL REINO CHACHAPOYAS

En la selva norte del Perú se ubicó este reino de agricultores y guerreros. Su capital fue la ciudadela de Kuelap, en el actual departamento de Amazonas.

Fue una cilvilización de excelentes arquitectos que construyeron ciudades y mausoleos en las zonas inaccesibles de la selva norte. Es famoso El Gran Pajatén, una ciudad en las montañas del departamento de San Martín. En la Laguna de las Momias (Amazonas) se ubican impresionantes sarcófagos antropomorfos. También destacaron en la escultura en madera, como muestra se puede mencionar a los Pinchudos, ídolos antropomorfos que muestran grandes falos, asociados a la fertilidad y la vida.

Este reino fue conquistado por los incas después de varios años de combates. Sus grandes fortalezas y murallas les permitieron una resistencia proplongada; finalmente, fueron sometidos por el emperador cusqueño Túpac Yupanqui hacia 1480.

Cuando llegaron los españoles los curacas chachapoyanos se aliaron a Francisco Pizarro para destruir el Imperio de los Incas.

Purunmachos o Sarcofagos de la Laguna de las Momias, Amazonas.

VíDEO DE LA CULTURA CHACHAPOYAS: KUELAP (Amazonas)

EL REINO CHANCAY

Esta etnia se ubicó en la costa del departamento de Lima, en el valle del mismo nombre. Sus principales actividades económicas fueron la agricultura, la pesca y el comercio. Sus centros principales fueron Lumbra y Pisquillo Chico, urbes de piedra y barro, donde vivían sus ricos soberanos.

Chancay fue un señorío con un gran desarrollo artístico. En textilería, destacan sus finas gasas y bellos tapices; en cerámica, sobresalen sus ídolos fúnebres llamados Cuchimilcos y sus grandes cantaros llamados Chinos o Barrigones.

Los chancayanos sucumbieron ante la invasión del Imperio Chimú y finalmente fueron anexanos al Tahuantinsuyo en el siglo XV.



Cuchimilco de la Cultura Chancay


Muestra del arte textil de la Cultura Chancay

ENLACE RELACIONADO

- La Cultura Chancay

EL REINO CHIRIBAYA

Este reino se desarrolló en los valles del Moquegua, en el sur del Perú. Sus pobladores se dedicaron a la agricultura, la ganadería, la pesca y el comercio. Tuvieron fuertes relaciones con etnias vecinas como Churajón, Colla y Lupaca, a quienes abastecían de maiz, pescado, frutas, moluscos y fertilizantes (el guano de isla). Hacia el año 1350 fue invadido por los incas del Cusco.

EL REINO CHIMÚ

Cuenta la leyenda que su rey fundador fue Tacaynamo, quien llegó por el mar, en una gran balsa e inició la construcción de la gran ciudad de Chan Chan, en Trujillo (La Libertad).

Los chimús fueron excelentes agricultores, pescadores, arquitectos, navegantes (en caballitos de totora) y renombrados orfebres. Sus artesanos hicieron finas joyas de oro y plata, elaboraron vasos, orejeras, pectorales, brazaletes, mascaras, coronas y los famosos tumis o cuchillos cermoniales.

Durante el reinado de Minchancamán iniciaron una expansión imperial a los largo de la costa norte del Perú, sus poderosos ejércitos conquistaron hasta Tumbes, por el norte, y Lima, por el sur. Hacia 1470 fueron atacados y derrotados por el ejército cusqueño liderado por el príncipe inca Túpac Yupanqui. Con esto se convirtió en una provincia o huamani del Tahuantinsuyo.

Bello vaso ornamental con figura de mono

EL REINO CHINCHA

Este reino se desarrolló en el departamento de Ica, en la costa sur del Perú. Su capital fue Tambo de Mora, una ciudad con grnades pirámides escalonadas, erigidas con adobes.
Eran eximios navegantes, contaban con una gran flota de balsas utilizadas por sus ricos mercaderes. Comerciaban por vía marítima con todos los pueblos de la costa hasta el Golfo de Guayaquil, donde conseguían la Concha Spondyllus o "mullu", muy apreciado para las ofrendas religiosas en el antiguo Perú. Además pescaban en gran escala y abastecían de pescado seco y salado a los reinos de la sierra sur, como los collas y los lupacas.

Los mercaderes del reino Chincha abastecían de mullu al sur andino. (Foto: CJUSTO.ORG)

En la parte artística destacaron en el arte del tallado en madera, la xilografía; hacían hermosos remos y grandes ídolos. En su metalurgia destacan destacan los vasos-retratos o “narigones”, hechos en oro, plata o tumbaga.

En lo religioso fueron politeistas, siendo sus principales dioses Chinchaycamac ( dios creador) y a Urpiwachay (diosa de los peces).

El reino Chincha fue anexado al Tahuantinsuyo pacíficamente, en el año 1450, por el emperador Pachacútec.

EL REINO ISHMA

Este reino tuvo como centro principal a la gran ciudad de Pachacámac, en la costa central de Perú. Sus habitantes fueron excelentes agricultores en los valles Lurín y Rímac, que dominaron durante tres siglos. Además, desarrollaron la pesca y el comercio, en gran escala.

En el reino Ishma era gobernado por una casta sacerdotal que residía en el templo de Pachacámac, el dios de los terremotos. Esta deidad era muy famosa y temida, recibía ofrendas, sacrificios humanos y peregrinos que llegaban desde los confines del mundo andino.

Al siglo XV el Imperio Inca anexó pacificamente al reino Ishma, pero respetó el culto al dios Pachacámac, cuyo templo siguió siendo el oráculo más famoso del antiguo Perú; sin embargo, en 1533 llegaron los españoles, dirigidos por Hernando Pizarro y Miguel de Estete, quienes lo saquearon y lo destruyeron en gran parte.