EL REINO LUPACA

El reino Lupaca 

Los lupacas conformaron un poderoso estado aymara al sur-oeste del Lago Titicaca, en la Meseta del Collao (Puno, Perú). Su capital fue Chucuito y estuvo gobernado por una diarquía integrada por los reyes Cari y Cusi, ricos y poderosos señores, poseedores de impresionantes cantidades de cabezas de ganado camélido, en los pastizales del Altiplano.

Este reino es uno de los más importantes para el estudio del Control Vertical de los Pisos Ecológicos en el mundo andino. Gracias a los informes del visitador García Diez de San Miguel, sabemos que los lupacas desarrollaron eficientemente "La Técnica de los Archipiélagos”. Esta consistía en controlar simultaneamente muchas “islas ecológicas”, por parte de un estado cuyo núcleo demográfico y centro de poder podía encontrarse a decenas de kilómetros de distancia. Es característica importante de este modelo el no ejercicio de soberanía o control político-militar de las regiones intermedias que separan el núcleo y los enclaves.

Las “islas ecológicas” o "enclaves" eran colonizadas por mitmaqkuna (ayllus movilizados) que conservaban sus casas y sus derechos en la etnia de origen. Los mitmaqkuna o colonizadores se dedicaban a la producción o aprovechamiento de recursos que por condiciones altitudinales o climáticas en el núcleo no se obtenían. El afán por extender el “archipiélago” era vital pues de ello dependía el acceso a recursos como coca, madera, algodón, maiz, minerales, guano o recursos marinos.

En el caso de los lúpacas, se sabe que sus colonias se encontraban a grandes distancias del Altiplano, su área nuclear. Los lupacas tenían enclaves en Arica, Sama y Moquegua. Sus colonos cultivaban algodón y maíz, recolectaban recursos marinos y guano.

El reino Lupaca fue anexado al Imperio de los Incas, a mediados del siglo XV. Esto no significó su caída o debilitamiento; por el contrario, los señores lupacas mantuvieron mucha riqueza y poder, tanto que sorprendió a los conquistadores españoles que llegaron en el siglo XVI.